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PREGUNTAS SOBRE DIABETES

El fin de nuestra cirugía laparoscópica de la diabetes es garantizar los mejores resultados en control de la glucemia, la salud y la calidad de vida de los pacientes. Entendemos resultados en mejora de la calidad de vida como el control de las cifras de azúcar en sangre de modo que disminuyan las complicaciones vasculares, cardiacas, renales y oftalmológicas que la diabetes puede producir. Todo esto nos va a llevar, como último objetivo, a un aumento de la supervivencia de los pacientes diabéticos tipo 2


- ¿QUÉ ES LA DIABETES TIPO 2?

- ¿QUÉ ES LA HIPOGLUCEMIA Y LA HIPERGLUCEMIA?

- ¿QUÉ COMPLICACIONES PUEDE PRODUCIR LA DIABETES?

- ¿CÓMO SE TRATA MÉDICAMENTE LA DIABETES TIPO 2?

- ¿PUEDE TRATARSE LA DIABETES TIPO 2 MEDIANTE UNA OPERACIÓN?

- ¿CUÁNDO DEBO PENSAR EN OPERARME?

- ¿PUEDO OPERARME POR LAPAROSCOPIA, SIN ABRIR EL ABDOMEN?

- ¿EN QUÉ CONSISTE LA CIRUGÍA LAPAROSCÓPICA DE LA DIABETES?

- ¿QUÉ VENTAJAS TIENE LA CIRUGÍA LAPAROSCÓPICA DE LA DIABETES?

- ¿QUÉ TÉCNICAS PUEDEMOS REALIZAR POR LAPAROSCOPIA PARA TRATAR LA DIABETES?

- ¿QUÉ TÉCNICAS PUEDEN GARANTIZARME MEJOR EL CONTROL GLUCÉMICO LARGO PLAZO?

- ¿CÓMO ES EL PROCESO DE UNA OPERACIÓN LAPAROSCÓPICA DE LA DIABETES?

- ¿QUÉ OCURRE DESPUÉS DE LA CIRUGÍA LAPAROSCÓPICA DE LA DIABETES?

- ¿CUANDO PUEDE REGRESAR A TRABAJAR?

- ¿HAY CASOS EN LOS QUE LA CIRUGÍA NO SE PUEDE REALIZAR POR VÍA LAPAROSCÓPICA?

- ¿EXISTEN RIESGOS RELACIONADOS CON LA CIRUGÍA LAPAROSCÓPICA DE LA DIABETES?

- ¿CUANTO PESO PUEDO PERDER Y A QUE RITMO?

- ¿CÓMO CONTROLARÉ MI GLUCEMIA, MI AZUCAR EN LA SANGRE?

- ¿QUÉ BENEFICIOS PUEDO OBTENER AL OPERARME DE DIABETES?

- ¿LA CIRUGÍA LAPAROSÓPICA DE LA DIABETES ESTÁ INDICADA EN MI CASO?


¿QUÉ ES LA DIABETES TIPO 2?

La diabetes tipo 2 es la clase de diabetes más común. En la diabetes tipo 2, el organismo no produce suficiente insulina o las células ignoran la insulina. La insulina es necesaria para que el organismo pueda utilizar el azúcar. El azúcar es el combustible esencial para las células del organismo y la insulina transporta el azúcar en la sangre hacia las células. Cuando la glucosa se acumula en la sangre en lugar de penetrar en las células, pueden presentarse dos problemas:
• De inmediato, las células pueden quedar privadas de energía.
• Con el paso del tiempo, los niveles altos de glucosa en la sangre pueden dañar los ojos, los riñones, los nervios o el corazón.
Descubrir que uno sufre de diabetes causa temor. Pero no se desespere. La diabetes tipo 2 es una enfermedad seria, pero las personas con diabetes pueden llevar una vida saludable y feliz, y vivir por muchos años si asumen su tratamiento.


¿QUÉ ES LA HIPOGLUCEMIA Y LA HIPERGLUCEMIA?

Hipoglucemia

La hipoglucemia aparece cuando hay un nivel bajo de azúcar en la sangre. Todas las personas que padecen diabetes sufren de hipoglucemia ocasionalmente. Es importante saber qué es la hipoglucemia, cuáles son los síntomas y cómo tratarla.
¿Cuáles son los síntomas de la hipoglucemia?

Entre los síntomas de la hipoglucemia se incluyen:
• temblores
• mareos
• sudoración
• hambre
• dolor de cabeza
• palidez
• irritabilidad repentina o cambios en el comportamiento, tales como llorar sin causa aparente
• movimientos torpes o espasmódicos
• convulsiones
• dificultad para prestar atención, o confusión
• sensación de hormigueo alrededor de la boca
¿Cómo nos damos cuenta cuando el nivel de azúcar en la sangre está bajo?

Mantener la diabetes bajo control precisa medir con frecuencia el nivel de azúcar en la sangre. Debe medir el nivel de glucemia regularmente y, sobre todo, cada vez que sienta que está bajando. Una vez que haya medido y comprobado que el nivel de azúcar en la sangre se encuentra bajo, es importante que trate la hipoglucemia tan pronto como sea posible.
Si tiene la sensación de que se aproxima una reacción pero no puede medir el nivel de azúcar, es conveniente tratar la reacción en lugar de esperar. Recuerde esta simple regla: Ante la duda, actúe.
¿Cómo se trata la hipoglucemia?

La manera más rápida de aumentar el nivel de azúcar en la sangre y tratar la hipoglucemia es tomar alguna clase de azúcar, como por ejemplo, 3 tabletas de glucosa (se venden en farmacias), 1/2 taza de zumo de frutas o 5-6 trocitos de caramelo. Asegúrese de llevar siempre consigo por lo menos una clase de azúcar.
Después de medir el azúcar en la sangre y tratar la hipoglucemia, espere 15 o 20 minutos y mida el nivel de azúcar en la sangre nuevamente. Si el nivel de glucemia todavía continúa bajo y los síntomas de la hipoglucemia no desaparecen, repita el tratamiento. Cuando se sienta mejor, continúe consumiendo las comidas y bebidas habituales según lo planeado, para mantener alto el nivel de azúcar en la sangre.
Es importante tratar la hipoglucemia de inmediato ya que puede empeorar y provoca la pérdida del conocimiento. Si sufre un desmayo, necesitará tratamiento INMEDIATO, como por ejemplo una inyección de glucagón o un tratamiento de emergencia en un hospital.
El glucagón aumenta el nivel de azúcar en la sangre y se inyecta como la insulina. Consulte con su médico para que le extienda una receta de glucagón y le explique cómo utilizarlo. Es fundamental que enseñe a las personas de su entorno (miembros de su familia y compañeros de trabajo) cómo y cuándo inyectar glucagón, en caso de que alguna vez lo necesite.
Si no fuera posible conseguir glucagón, deberán trasladarlo a la sala de urgencias más cercana para recibir tratamiento por bajo nivel de azúcar en la sangre. Si necesita atención médica inmediata o una ambulancia, alguien deberá llamar al número de emergencias de su zona para solicitar ayuda. Es conveniente tener los números de emergencia junto al teléfono.
Si pierde el conocimiento como consecuencia de la hipoglucemia, la persona que lo asista deberá seguir estas indicaciones:
• NO inyectarle insulina
• NO darle alimentos o líquidos
• NO ponerle las manos en la boca
• NO Inyectarle glucagón
• Llamar al número de emergencias para solicitar ayuda
¿Cómo se previene el nivel bajo de azúcar en la sangre?

La mejor manera que conocemos para prevenir la hipoglucemia es el buen control de la diabetes. La clave consiste en aprender a reconocer los síntomas de la hipoglucemia. De esa forma, puede tratar la hipoglucemia antes de que empeore.

Hiperglucemia

La hiperglucemia es una de las principales causas de muchas de las complicaciones que sufren las personas con diabetes. Por esa razón, es importante saber qué es la hiperglucemia, cuáles son los síntomas y cómo tratarla. Todas las personas con diabetes sufren de hiperglucemia de vez en cuando. Si no se trata, puede ser un problema serio.
La hiperglucemia es el término técnico que utilizamos para referirnos a los altos niveles de azúcar en la sangre. El alto nivel de glucemia aparece cuando el organismo no cuenta con la suficiente cantidad de insulina o cuando la cantidad de insulina es muy escasa. La hiperglucemia también se presenta cuando el organismo no puede utilizar la insulina adecuadamente.

Hay muchas cosas que pueden causar hiperglucemia. Por ejemplo, si usted tiene diabetes tipo 1, tal vez no se haya inyectado la cantidad suficiente de insulina. Si usted sufre de diabetes tipo 2, quizás su organismo sí cuente con la cantidad suficiente de insulina, pero no es tan eficaz como debería serlo.
El problema quizás sea que comió más de lo planeado o realizó menos actividad física de la programada. El estrés que provoca una dolencia como, por ejemplo, un resfrío o una gripe también podría ser la causa. Otras clases de estrés, tales como los conflictos familiares, los problemas en la escuela o los problemas de pareja, también podrían causar hiperglucemia.

¿Cuáles son los síntomas de la hiperglucemia?

Las señales y los síntomas incluyen: alto nivel de azúcar en la sangre, altos niveles de azúcar en la orina, aumento de la sed y necesidad frecuente de orinar.
Medir con frecuencia el nivel de azúcar en la sangre es una de las medidas preventivas que puede tomar para mantener la diabetes bajo control. Para evitar otros síntomas de la hiperglucemia es necesario que controle y trate los altos niveles de azúcar en la sangre sin perder tiempo.
Es importante tratar la hiperglucemia apenas se detecta. Si no lo hace, puede sufrir una afección denominada cetoacidosis (coma diabético). La cetoacidosis se desarrolla cuando el organismo no cuenta con la suficiente cantidad de insulina. Sin la insulina, el organismo no puede utilizar la glucosa como combustible. Por ende, el organismo descompone las grasas (lípidos) para utilizarlas como energía.
Cuando el organismo descompone las grasas, aparecen productos residuales denominados cetonas. El organismo no tolera grandes cantidades de cetonas y trata de eliminarlos a través de la orina.
Desafortunadamente, el organismo no puede deshacerse de todas las cetonas y, por lo tanto, se acumulan en la sangre. Como resultado, puede presentarse un cuadro de cetoacidosis.
La cetoacidosis puede provocar la muerte y requiere tratamiento inmediato. Los síntomas incluyen:
• Dificultad para respirar
• Aliento con olor frutal
• Náuseas y vómitos
• Boca muy seca
Consulte con su médico sobre cómo manejar esta afección.

¿Cómo se trata la hiperglucemia?

Por lo general, la actividad física ayuda a disminuir los niveles de glucemia. Sin embargo, si el nivel de azúcar se encuentra por encima de 240 mg/dl, es necesario controlar la orina para detectar cetonas. En caso de presentar cetonas en la orina, NO realice actividad física.
Si tiene cetonas en la orina y realiza ejercicios, el nivel de azúcar en la sangre puede elevarse aún más. Es importante que consulte con su médico para encontrar la manera más segura de disminuir el nivel de glucemia.
Tal vez también pueda ser útil reducir la cantidad de alimentos que ingiere. Consulte con su dietista para realizar modificaciones en su plan de comidas. Si la actividad física y los cambios en la dieta no dan resultado, quizá su médico modifique la dosis de medicamentos o de insulina que le administran o, posiblemente, el horario en que se inyecta la insulina.

¿Cómo se previene la hiperglucemia?

La mejor opción es llevar un buen control de la diabetes. La clave está en aprender a detectar y tratar la hiperglucemia a tiempo... antes de que empeore.

¿Qué es el síndrome hiperglucémico hiperosmolar no cetósico (HHNS)?

El síndrome hiperglucémico hiperosmolar no cetósic es una afección seria que se observa con más frecuencia en las personas mayores. Si bien este síndrome puede manifestarse en personas que padecen tanto diabetes tipo 1 como diabetes tipo 2, se lo observa con mayor frecuencia en las personas con diabetes tipo 2.
El síndrome hiperglucémico hiperosmolar no cetósico (Hyperosmolar Hyperglycemic Nonketotic Syndrome, HHNS) es una enfermedad grave que se observa con mayor frecuencia en personas mayores. Si bien este síndrome puede manifestarse en personas que padecen tanto diabetes tipo 1 como diabetes tipo 2, se lo observa con mayor frecuencia en personas con diabetes tipo 2. Y habitualmente lo provoca algún otro problema, como por ejemplo una enfermedad o una infección.
En el síndrome hiperglucémico hiperosmolar no cetósico, el nivel de glucosa en la sangre aumenta y el cuerpo intenta deshacerse del exceso de azúcar a través de la orina. Al principio, se orina muchísimo y el paciente debe ir al baño con más frecuencia. Una vez superado ese primer momento, es posible que no se orine tan seguido y que la orina se torne muy oscura. Además, es posible que la persona tenga mucha sed. Aun si no tuviera sed, necesita ingerir líquidos. Si no se ingieren suficientes líquidos en este punto, puede sobrevenir una deshidratación.
Si el síndrome hiperglucémico hiperosmolar no cetósico continúa, la deshidratación grave produce convulsiones, coma y, con el tiempo, la muerte. Este síndrome puede tardar días o hasta semanas en manifestarse. Conozca las señales de aviso del síndrome hiperglucémico hiperosmolar no cetósico.
Señales de aviso del síndrome hiperglucémico hiperosmolar no cetósico (HHNS)
• Nivel de azúcar en la sangre por encima de 600 mg/dl
• Boca reseca
• Sed extrema (aunque este síntoma puede desaparecer gradualmente)
• Piel caliente, seca que no transpira
• Fiebre alta (por ej., por encima de 101º F/ 38º C)
• Somnolencia o confusión
• Pérdida de la visión
• Alucinaciones (oír o ver cosas que no están en el lugar)
• Debilidad en un lado del cuerpo
• Si tiene cualquiera de esos síntomas, comuníquese con alguna persona del equipo de profesionales de la salud que lo atienden
Cómo evitar el síndrome hiperglucémico hiperosmolar no cetósico (HHNS)

La mejor manera de evitar el síndrome hiperglucémico hiperosmolar no cetósico es realizar un control periódico de su nivel de azúcar en la sangre. Muchas personas controlan varias veces por día su nivel de azúcar en la sangre; por ejemplo, antes o después de las comidas. Hable con su equipo de profesionales de la salud respecto de cuándo controlarse y qué significado tienen los valores. También debe consultar con su médico sobre cuál es su parámtro ideal de azúcar en la sangre y cuándo debe realizar una consulta telefónica si dicho nivel está demasiado alto, o demasiado bajo, y no dentro de los parámetros ideales. Si se siente enfermo, debe controlar su nivel de azúcar en la sangre con mayor frecuencia, y beber un vaso de líquido (sin alcohol y sin cafeína) cada hora. Trabaje junto con el equipo que lo atiende con el fin de elaborar su propio plan diario para cuando se sienta mal.


¿QUÉ COMPLICACIONES PUEDE PRODUCIR LA DIABETES?

El tener diabetes tipo 2 aumenta el riesgo de desarrollar muchas complicaciones serias. Algunas de las complicaciones de la diabetes tipo 2 incluyen: enfermedad cardíaca (enfermedad cardiovascular), ceguera (retinopatía), lesiones nerviosas (neuropatía) y daño renal (nefropatía).

Enfermedad cardiaca y derrame cerebral

Las personas con diabetes tienen una razón más para preocuparse por las enfermedades cardiacas y vasculares (de los vasos sanguíneos). La diabetes implica un aumento en el riesgo de ataque cardiaco, derrame cerebral y complicaciones relacionadas con una circulación.
Enfermedad renal

La diabetes puede dañar los riñones, lo cual no sólo puede provocar que dichos órganos fallen, sino que también pierdan la capacidad de filtrar y eliminar los productos de desecho.

Complicaciones en la Vista

La diabetes puede causar problemas oculares y hasta puede provocar la ceguera. Las personas con diabetes corren un riesgo mayor de perder la vista que las personas que no tienen diabetes. La detección y el tratamiento tempranos de los problemas oculares pueden salvarle la vista.

Neuropatía y daño nervioso

Una de las complicaciones más comunes de la diabetes es la neuropatía diabética. El término “neuropatía” significa daño en los nervios que recorren todo el cuerpo y que conectan la médula espinal con los músculos, la piel, los vasos sanguíneos y otros órganos.

Complicaciones en los pies

Las personas con diabetes pueden desarrollar muchos problemas en los pies. Dichos problemas ocurren con más frecuencia cuando existen daños nerviosos en los pies o problemas de mala circulación.

Complicaciones en la piel

Hasta un tercio de las personas con diabetes tendrán algún tipo de problema de piel causado o agravado por la diabetes en algún momento de sus vidas. De hecho, a veces, esos problemas son la primera señal de que una persona tiene diabetes. Por suerte, es posible evitar o tratar fácilmente la mayoría de esos problemas de la piel si se los detecta a tiempo.


¿CÓMO SE TRATA MÉDICAMENTE LA DIABETES TIPO 2?

Con frecuencia, el primer tratamiento para la diabetes tipo 2 es la planificación de las comidas a fin de controlar el nivel de glucosa (azúcar) en la sangre, la pérdida de peso y la actividad física. En algunas ocasiones, esas medidas no alcanzan para reducir el nivel de glucosa en la sangre y acercarlo al nivel normal. El paso siguiente es administrar un medicamento para reducir el nivel de glucosa en la sangre. Existen dos tipos de medicamentos: los medicamentos orales (pastillas) y las inyecciones de insulina. Las pastillas para la diabetes no son insulina.
Cómo funcionan

En personas con diabetes, el nivel de glucosa en la sangre es demasiado alto. Ese alto nivel se produce porque la glucosa permanece en la sangre en lugar de ingresar en las células. Pero para que la glucosa pueda ingresar en una célula, la insulina debe estar presente y la célula debe tener “hambre” de glucosa.
Las personas con diabetes tipo 1 no producen insulina. Para ellas, las inyecciones de insulina son la única manera de mantener bajo el nivel de glucosa en la sangre.
Las personas con diabetes tipo 2 suelen tener dos problemas: no producen suficiente insulina y las células de sus cuerpos no parecen incorporar glucosa con la avidez que debieran.
En la actualidad, las pastillas para la diabetes más comunes pertenecen a cinco clases de drogas: sulfonilúreas, metiglinidas, biguanidas, tiazolidinedionas e inhibidores de las alfa-glucosidasas. Esas cinco clases de drogas funcionan de diferentes maneras para reducir el nivel de glucosa en la sangre.
Sulfonilúreas

Las sulfonilúreas estimulan a las células beta del páncreas para que liberen más insulina. Las sulfonilúreas se utilizan desde la década de 1950. Por lo general, estos medicamentos se administran de una a dos veces por día antes de las comidas. Todas las sulfonilúreas producen efectos similares sobre el nivel de glucosa en la sangre, pero difieren en los efectos secundarios, en la frecuencia con que se administran y en las interacciones con otros medicamentos.
Metiglinidas

Las metiglinidas son medicamentos que también estimulan a las células beta para que liberen insulina. Se administran antes de cada una de las tres comidas. Debido a que las sulfonilúreas y las metiglinidas estimulan la liberación de insulina, es posible que provoquen hipoglucemia (nivel bajo de azúcar en la sangre).
Debe saber que el alcohol y algunas pastillas para la diabetes no pueden mezclarse. En algunas ocasiones, la clorpropamida, y otras sulfonilúreas, pueden interactuar con el alcohol y provocar vómitos, oleadas de calor o náuseas. Consulte con su médico si alguno de estos efectos secundarios le preocupa.
Biguanidas

Las biguanidas reducen el nivel de glucosa en la sangre fundamentalmente mediante la disminución de la cantidad de glucosa que produce el hígado. La metformina, una biguanida, también ayuda a reducir el nivel de glucosa en la sangre haciendo que el tejido muscular sea más sensible a la insulina de modo que la glucosa pueda absorberse. Habitualmente, se la administra dos veces por día. Uno de los posibles efectos secundarios de la metformina es la diarrea. Por ese motivo, se recomienda su administración con las comidas.
Tiazolidinedionas

Estos medicamentos ayudan a que la insulina funcione mejor en el músculo y la grasa, y también reducen la producción de glucosa en el hígado. Las tiazolidinedionas se administran una o dos veces por día, con las comidas. Si bien son eficaces para reducir el nivel de glucosa en la sangre, las tiazolidinedionas pueden provocar un efecto poco frecuente, aunque grave, en el hígado. Por esa razón, su médico debe realizar análisis de sangre periódicos con el fin de controlar el estado de salud del hígado.

Inhibidores de las alfa-glucosidasas

Esos medicamentos ayudan al cuerpo a reducir el nivel de glucosa en la sangre mediante el bloqueo de la descomposición de almidones (tales como el pan, las patatas y las pastas) en el intestino. También reducen el ritmo de descomposición de ciertos azúcares, como el azúcar de mesa. Su acción reduce el aumento del nivel de glucosa en la sangre después de las comidas. Deben administrarse con el primer bocado de una comida. Es posible que provoquen ciertos efectos secundarios, entre los que se incluyen la flatulencia y la diarrea.

Terapia combinada con medicamentos orales

Debido a que actúan de diferentes maneras para reducir el nivel de glucosa en la sangre, los medicamentos mencionados pueden utilizarse de manera conjunta. Por ejemplo, una biguanida y una sulfonilúrea pueden utilizarse simultáneamente. Existen muchas combinaciones posibles. Si bien administrar más de un medicamento puede ser más costoso y aumentar el riesgo de padecer efectos secundarios, la combinación de medicamentos por vía oral puede mejorar el control de glucosa en la sangre cuando, si se administra exclusivamente una sola pastilla, no se obtienen los resultados deseados. Cambiar una pastilla sola por otra no es tan eficaz como agregar otro tipo de medicamento para la diabetes.

¿Pueden ayudarme las pastillas para la diabetes?

Solamente las personas con diabetes tipo 2 pueden utilizar pastillas para tratar esa afección. Estas pastillas funcionan mejor cuando se utilizan en combinación con una planificación de comidas y de actividad física. De esa manera, dispone de tres tratamientos que trabajan de manera conjunta para reducir el nivel de azúcar en la sangre.
Las pastillas para la diabetes no son eficaces en todos los casos. Si bien la mayoría de las personas detectan que el nivel de glucosa en la sangre disminuye cuando comienzan a tomar las pastillas, es posible que su nivel de glucosa en la sangre no se acerque a los valores normales.
¿Qué probabilidades tiene de que las pastillas para la diabetes funcionen en su organismo? Las probabilidades son pocas si usted ha tenido diabetes durante más de 10 años o si ya se administra más de 20 unidades de insulina por día. Por otro lado, tiene buenas posibilidades si la diabetes se ha manifestado recientemente o si no ha necesitado insulina o necesitó solamente un poco de insulina para mantener el nivel de glucosa en la sangre próximo a los valores normales.
En algunas ocasiones, las pastillas para la diabetes dejan de ser eficaces después de algunos meses o de algunos años. A menudo, se desconoce la causa para que esto suceda. No obstante, eso no significa que el estado de su diabetes haya empeorado. Cuando sucede algo así, el tratamiento combinado con medicamentos por vía oral puede ser útil.
Incluso cuando las pastillas para la diabetes efectivamente lleven el nivel de glucosa en la sangre hasta valores casi normales, es probable que aun así sea necesario que usted reciba insulina si padece una infección grave o si requiere de una cirugía. Probablemente, las pastillas no puedan controlar el nivel de glucosa en la sangre en momentos de tanto estrés en los que se dispara el nivel de glucosa en la sangre.
Asimismo, si usted queda embarazada, es necesario que controle su diabetes mediante la dieta y la actividad física, o con insulina. En las mujeres embarazadas, la administración de pastillas para la diabetes no es un tratamiento seguro.
No existe “la mejor” pastilla o tratamiento para la diabetes tipo 2. Quizás necesite probar con más de un tipo de pastilla, combinación de pastillas, o pastillas más insulina.

¿Y la insulina?

Si bien lo habitual es intentar con pastillas antes de comenzar con la insulina, es posible que empiece su tratamiento con insulina dependiendo de algunos factores, tales como:
• cuánto tiempo hace que usted tiene diabetes
• cómo está el nivel de glucosa en la sangre
• qué otros medicamentos toma
• el estado de salud general
Debido a que las pastillas para la diabetes aparentemente ayudan al cuerpo a utilizar la insulina de una manera mejor, algunas personas las toman junto con las inyecciones de insulina. La idea detrás de esta terapia “combinada” es tratar de ayudar a que la insulina funcione mejor.

¿PUEDE TRATARSE LA DIABETES TIPO 2 MEDIANTE UNA OPERACIÓN?

El bypass “cura” la diabetes tipo 2.

Evitar las complicaciones asociadas a la diabetes tipo 2 es una tarea vital para un porcentaje importante de la población que padece esta enfermedad. Los esfuerzos para disminuir los efectos de la hiperglucemia sobre las arterias y los nervios son enteramente necesarios con el fin de aumentar la supervivencia de los pacientes. La asociación de diabetes tipo 2 con trastornos vasculares, especialmente sobre las arterias del corazón, reduce considerablemente la calidad y la esperanza de vida de las personas diabéticas. Las estrategias terapéuticas dirigidas en este sentido son todas bienvenidas.
La cirugía de la obesidad, especialmente el bypass gástrico o byliopancreático, han demostrado desde hace muchos años su eficacia para curar la diabetes tipo 2, y así ha sido admitido por la comunidad científica mundial. El tratamiento de la diabetes en un paciente obeso mórbido es la cirugía. No existe ninguna duda de la eficacia del bypass sobre la diabetes en pacientes con BMI o índice de masa corporal por encima de 35. El Instituto Nacional de la Salud norteamericano (Nacional Institutes of Health) recomienda la cirugía en diabéticos con indica de masa corporal o BMI por encima de 30. Por razones de eficacia, la cirugía de la obesidad o bariátrica se ha planteado, en la actualidad, como tratamiento al paciente con diabetes méllitus tipo 2 con sobrepeso moderado e incluso peso normal. Las recomendaciones a este respecto se han ido sucediendo a lo largo de estos años en numerosos foros de endocrinólogos y cirujanos de la obesidad.
Ya era conocido, a través de numerosas investigaciones, que el bypass conseguía una resolución total o una mejoría muy importante en la diabetes tipo 2. Desde hace algún tiempo, algunos estudios asumen que la perdida de peso no es suficiente para producir una mejoría tan importante, máxime cuando los resultados son inmediatos a la cirugía, cuando el paciente aún no ha adelgazado apenas. La Dra. Karen Foster-Schubert de la Universidad de Washington en Seatle recuerda que investigaciones recientes en ratones y humanos, en diferentes partes del mundo, sugieren que la cirugía provoca cambios metabólicos y hormonales sumamente beneficiosos respecto a la diabetes. La ghrelina, hormona que estimula el apetito, disminuye y el péctido intestina YY y el péctido glucagón-like 1 (GLP-1) aumentan tras la intervención. La Dra. Foster-Schubert nos remite a los resultados presentados en la Internacional Conferencie on Gastrointestinal Surgery to Treta Type 2 Diabetes (Conferencia Internacional en Cirugía Gastrointestinal para Tratar la Diabetes Tipo 2) celebrada en Roma en marzo de 2007. Las investigaciones muestran que el hecho de que la comida no pase por el duodeno produce un descenso dramático de la glucosa en sangre, reduce la hiperinsulinemia, mejora la respuesta a la insulina, y los resultados de los niveles de hemoglobina A1c en tan solo un mes después de la cirugía.
Un meta-análisis reciente, análisis conjunto de múltiples investigaciones con características similares de fiabilidad, realizado sobre 22.094 pacientes tratados con bypass gástrico muestra que el 84% de los diabéticos experimentan una reversión completa de la diabetes tipo 2. La mayoría deja la medicación oral o la insulina antes de abandonar el hospital. El Dr. Scopinaro, en el Congreso Mundial de Cirugía de la Obesidad celebrado en septiembre de 2007 en Oporto, señaló que el bypass biliopancreático es la técnica más eficaz en le tratamiento de la diabetes del paciente obeso, incluso con poco sobrepeso. En este sentido, el Dr. Resa ha presentado resultados del bypass biliopancreático laparoscópica sin gastrectomía en pacientes obesos mórbidos con menos de 10 años de evolución de su diabetes, con mejoría del 100% de los casos en el primer mes después de la cirugía y de abandono de la medicación antes de los tres meses.
El uso de la cirugía bariátrica para tratar la diabetes tipo 2 en pacientes con BMI mayor de 35 es claro, por encima de 30 es aconsejable; pero puede ser controvertido en pacientes con BMI menor de 30. No obstante, dada la eficacia del bypass, haciendo este mínimamente agresivo, ya ha sido admitido por algunos cirujanos y endocrinólogos.

La banda gástrica eficaz en el control de la diabetes tipo 2.

Son numerosos los trabajos que muestran como la banda gástrica es eficaz para conseguir un adelgazamiento adecuado en pacientes con diabetes tipo 2, que de otro modo, con dietas y ejercicio, en muchas ocasiones son incapaces de lograr. Un famoso estudio sueco (SOS and Adams et al, NEJM, agosto 2007) mostró como la banda gástrica es mucho más eficaz que las dietas para lograr adelgazamiento y, sobre todo, para mantener la perdida de peso a largo plazo.
La Sociedad Americana de cirugía Bariátrica y Metabólica (ASMBS) en su web destacó al principio de 2008 un trabajo publicado en JAMA (Journal of the American Medical Association) sobre los efectos de la banda gástrica ajustable en la diabetes tipo 2. Este es el primer estudio randomizado y controlado que demuestra que la cirugía de la obesidad es superior a las terapias convencionales en el tratamiento de la diabetes tipo 2 de corta evolución. Con la cirugía el 73% de los diabéticos experimentan una remisión completa frente al 13% de los tratados médicamente. En esta ocasión se trata de paciente con obesidad media o moderada, con BMI entre 30 y 40, no pacientes obesos mórbidos donde los cirujanos bariátricos ya sabíamos desde hacía mucho tiempo que esto sucedía. Además se ha roto el tópico por el que no se debían operar pacientes con BMI inferior a 35. Los pacientes con menos BMI de 35 son candidatos para la cirugía ya que los operados mejoran mucho más que los tratados médicamente, sin aumentar sus complicaciones. El riesgo/beneficio de la cirugía se inclina hacia el beneficio.
Los resultados tan positivos de este trabajo, junto con la mejoría en la supervivencia del trabajo SOS, entraña argumentos éticos y legales si no operásemos a pacientes que soliciten estos tratamientos o no investigamos suficientemente en esta línea.

Otras técnicas de cirugía de la obesidad contra la diabetes tipo 2.

Cualquier técnica antiobesidad entraña beneficio en la diabetes asociado al adelgazamiento que la técnica pueda producir. Todas las técnicas restrictivas, que mejoren los hábitos dietéticos y disminuya el peso y la glucemia pueden servir como tratamiento de la diabetes.

Trasplantes el último escalón en le tratamiento quirúrgico de la diabetes y sus complicaciones.

En algunas ocasiones, el daño que provoca la diabetes en los riñones es de tal magnitud que éstos dejan de funcionar. Cuando sucede esto, una opción es el trasplante de riñón.

¿Cómo actúa la cirugía bariátrica para mejorar la diabetes tipo 2?

La cirugía bariátrica actúa en varios sentidos. El primero, la cirugía o bien limita o bien disminuye la absorción de alimentos. En cualquiera de los casos se está forzando una disminución del azúcar en la dieta, se está siguiendo un régimen “obligatoriamente”. El segundo, muy bien estudiado, a través del adelgazamiento secundario a la menor ingesta o la menor absorción. Sabemos además que la pérdida de peso mejora la respuesta celular a la insulina, disminuye la resistencia a la insulina, y libera el páncreas de grasa desintoxicando las células beta productoras de insulina. El tercero, ya comentado anteriormente, nos habla de la liberación de GLP-1 en el intestino, principalmente en ileon, estimulado por la llegada rápida de comida al mismo. El fuerte aumento de la hormona GLP-1 estimula la producción de insulina, su liberalización, su efecto sobre la célula y lo que es más interesante, la recuperación pancreática al aumentar el número de células beta.
A todo esto se suma el incremento en la actividad física derivado de la perdida de peso y su consecuente mejor movilización.

¿CUÁNDO DEBO PENSAR EN OPERARME?

Cuando existe diabetes tipo 2 y se ha alcanzado una obesidad mórbida (IMC superior a 40) o una obesidad severa (IMC superior a 35) los tratamientos dietéticos con o sin soporte de medicamentos o psicólogos, serán insuficientes para conseguir un adelgazamiento correcto y una regulación de la glucemia. En estos casos, la cirugía de la obesidad y el metabolismo son una indicación clásica recomendada desde hace muchos años por todas las sociedades científicas. La cuestión está, en que en la actualidad, nos encontramos con nuevas indicaciones en pacientes con IMC por debajo de 35, con sobrepeso. Estas personas con diabetes tipo 2 y no muy obesas pueden tratarse con técnicas quirúrgicas poco agresivas. Estas indicaciones han sido dictadas por las sociedades de cirugía de la obesidad de múltiples países, en especial la Sociedad Americana de cirugía Metabólica y Bariátrica (ASMBS). También está siendo avalada por sociedades de endocrinología y por el Instituto Nacional de la Salud (INH) de los Estados Unidos de América.

¿PUEDO OPERARME POR LAPAROSCOPIA, SIN ABRIR EL ABDOMEN?

Sí. En este momento, estamos capacitados y podemos realizar cualquier tipo de técnica antiobesidad por laparoscopia, siendo pioneros en la práctica del bypass biliopancreático, técnica que podemos adaptar a las necesidades de cada paciente variando las medidas de intestino y estómago que precise. Con la misma facilidad podemos realizar un bypass gástrico minimizando su componente mal absortivo en relación a las necesidades del paciente.

La banda gástrica ajustable es una técnica sencilla, rápida y de muy poco riesgo muy recomendable en pacientes diabéticos tipo 2 de poco sobrepeso. Del mismo modo, actuaría la manga gástrica, pudiendo adaptarse además perfectamente a adolescentes.


¿EN QUÉ CONSISTE LA CIRUGÍA LAPAROSCÓPICA DE LA DIABETES?

Consiste en practicar la técnica más adecuada a cada paciente, sin abrir el abdomen, trabajando a través de pequeños orificios (12 mm) por donde se introducen una cámara y el instrumental de disección, corte y sutura necesarios. Esto requiere una alta especialización técnica y tecnológica, de la cual no disponen todos los cirujanos ni todos los centros.

¿QUÉ VENTAJAS TIENE LA CIRUGÍA LAPAROSCÓPICA DE LA DIABETES?

Al hacerse heridas mínimas, sin seccionar ningún músculo ni aponeurosis, el dolor es menor. En consecuencia, la movilización es mayor, mejorando el estado general y de ánimo del paciente, evitando trombosis y embolias, la dinámica respiratoria es mejor, evitando neumonías y complicaciones respiratorias, etc., Todo ello hace que la recuperación sea más rápida. Al ser las incisiones tan pequeñas, la posibilidad de infección casi no existe y las eventraciones, o lo que es lo mismo, las hernias en la herida operatoria, las cuales pueden superar la 40% en la cirugía abierta, desaparecen en la cirugía laparoscópica. El trato delicado del intestino, mediante pequeñas pinzas, sin agarrarlo con la mano, hace que recupere su movilidad antes, por lo que la ingesta es más precoz y los alimentos se toleran mejor. En resumen:
MENOS DOLOR.
MENOS COMPLICACIONES TROMBOEMBÓLICAS.
MENOS COMPLICACIONES PULMONARES.
MENOS INFECCIONES DE HERIDA.
MENOS HERNIAS DE HERIDA.
MENOS CICATRICES. MEJOR RESULTADO ESTÉTICO.
MENOS ADHERENCIAS.
MEJOR TOLERANCIA DE ALIMENTOS.
MEJOR RECUPERACIÓN.

¿QUÉ TÉCNICAS PUEDEMOS REALIZAR POR LAPAROSCOPIA PARA TRATAR LA DIABETES?

En la actualidad, estamos capacitados para realizar cualquier técnica por laparoscopia. Todas las hemos realizado en alguna ocasión y tenemos una experiencia muy importante en técnicas derivativas. Poder realizar las técnicas más difíciles nos acredita para realizar cualquier otra más sencilla. Por ello, podemos ofrecer a nuestros pacientes la intervención más adecuada en cada caso.
Las técnicas son las mismas que se utilizan para tratar la obesidad, adaptadas a pacientes de menos peso, o variantes menos agresivas de las técnicas antiobesidad.

¿QUÉ TÉCNICAS PUEDEN GARANTIZARME MEJOR EL CONTROL GLUCÉMICO LARGO PLAZO?

Las intervenciones que mejores resultados ofrecen a largo plazo son las que mejor adelgazamiento ofrecen y pertenecen al grupo del bypass gástrico y del bypass biliopancreático, las dos las podemos realizar por laparoscopia. Muy pocos cirujanos realizan el bypass biliopancreático por laparoscopia. Otras técnicas también pueden dar buenos resultados; en especial cuando el paciente no es muy obeso o tiene un sobrepeso ligero.

¿CÓMO ES EL PROCESO DE UNA OPERACIÓN LAPAROSCÓPICA DE LA DIABETES?

Las pruebas preoperatorias se habrán realizado con antelación al ingreso. Si se precisase repetir alguna o más exámenes se podrían realizar las horas previas a la operación.

Desde el día en que indiquemos la cirugía y solicitemos las pruebas preoperatorios iniciarán una preparación respiratoria mediante unos ejercicios y un pequeño instrumento para inspirar con fuerza y mejorar la capacidad pulmonar y la dinámica respiratoria.

Unos días antes a la intervención tomará dieta líquida. El día previo a la cirugía, a partir de las doce de la noche no podrá tomar nada por boca si la operación va a ser a la mañana siguiente. Si la intervención es por la tarde, podrá desayunar, líquidos, hasta las 10 de la mañana. Debe bañarse la noche anterior o en la mañana de la cirugía.

Si toma alguna medicación diariamente, el cirujano le indicará si debe tomarla la mañana de la cirugía con un pequeño sorbo de agua. Si usted toma aspirina, antiagregantes o medicación para artritis, deberá suspender estas drogas antes de la cirugía, el cirujano le informará de la pauta a seguir.

El día de la operación permanecerá en ayunas, como se ha indicado anteriormente. Se ingresa unas horas antes de la cirugía para preparación, en una habitación especialmente amueblada para alojar a un paciente y un acompañante.

La cirugía durará entre una y dos horas, dependiendo de la técnica indicada. Por regla genera, nuestras operaciones duran en torno a una hora. No obstante, la preparación anestésica y quirúrgica en el quirófano y la salida del paciente del quirófano lleva su tiempo, por lo que para los acompañantes la cirugía será larga, aunque el tiempo real de acto operatorio sea corto.

El primer día postoperatorio se pasará en la Unidad de Cuidados Intensivos, solo si es preciso. Si se ha realizado la preparación respiratoria correctamente y no se necesita soporte respiratorio, el paciente podrá ser trasladado a su habitación después de una vigilancia de dos horas. En las primeras 24 horas postoperatorias se iniciará la movilización en la cama y en el sillón. Antes de las 48 horas de postoperatorio se iniciará la ingesta con líquidos. Si tolera los líquidos, se dará el alta, con indicaciones precisas de cómo debe ser la ingesta en el domicilio, de la medicación que debe tomar y cuando volverá a revisión.

Durante el ingreso estará atendida por los cirujanos constantemente, tanto en persona como telefónicamente. Usted y sus familiares dispondrán del teléfono del cirujano para manifestarle cualquier duda o inquietud.

Los puntos se retirarán en la consulta, a los 9 días de la cirugía, o en su médico de cabecera, si queremos evitar el traslado a Zaragoza.

Desde la intervención hasta la primera revisión, se tomará dieta líquida con complementos nutricionales. En la primera revisión en consultas se cambiará la dieta.

Las revisiones serán, a los 9 días, al mes, a los dos meses, a los tres meses y cada tres meses durante el primer año y cada seis meses durante el segundo, quedando al cuidado de su endocrinólogo posteriormente. En las sucesivas vistas se realizarán controles analíticos, consejos nutricionales, se recomendarán ejercicios. En los tres primeros meses habrá experimentado un descenso de la glucemia muy importante, normalizándose en la mayoría de los casos. Durante los siguientes meses deberá conseguir el control glucémico a largo plazo al mismo tiempo que estabiliza su peso.

¿QUÉ OCURRE DESPUÉS DE LA CIRUGÍA LAPAROSCÓPICA DE LA DIABETES?

La cirugía laparoscópica de la diabetes es una cirugía abdominal mayor y se puede sentir algo de dolor, nauseas y vómitos. La mayoría de los casos, no presentan ningún de esos síntomas, al estar controlados al máximo por la medicación. Una vez que se toleran los líquidos, los pacientes abandonan el hospital en uno o dos días.

La actividad depende de cómo se sienta el paciente. Los pacientes pueden retirarse los apósitos y bañarse al día siguiente de la cirugía. Se recomiendan ejercicios en la cama desde el momento que se despierta el paciente. Se aconseja caminar la primera semana postoperatoria. Durante la segunda semana se podrá pasear, realizar alguna actividad física como conducir, subir escaleras o levantar objetos livianos y realizar trabajos que no precisen esfuerzo físico. Probablemente serán capaces de regresar a sus actividades normales dentro de dos semanas.

En general, la recuperación es progresiva. La presencia de fiebre, empeoramiento del dolor abdominal, distensión, nauseas y vómitos persistentes, o salida de líquido o pus por alguna de las heridas son indicaciones de que puede haber ocurrido alguna complicación. Usted debe contactar con su cirujano en estas circunstancias. Usted será citado para control a los 9 días aproximadamente después de la cirugía, aún si su postoperatorio ha cursado sin problemas.

 

¿CUANDO PUEDE REGRESAR A TRABAJAR?

La mayoría de los pacientes pueden volver a trabajar dentro de quince días después del procedimiento laparoscópico. Por supuesto, esto depende de la naturaleza de su empleo. Pacientes con trabajos administrativos o de escritorio usualmente vuelven en pocos días, mientras los que tienen trabajos manuales o que tienen que levantar objetos pesados pueden tardar más tiempo. Los pacientes que sufren procedimientos tradicionales, con cirugía abierta, no pueden retornar a sus actividades normales hasta pasadas cuatro a seis semanas.

¿HAY CASOS EN LOS QUE LA CIRUGÍA NO SE PUEDE REALIZAR POR VÍA LAPAROSCÓPICA?

A pesar de que se indique la laparoscopia y se inicie la intervención por esta vía, en un muy pequeño número de pacientes el método laparoscópico no es posible por la incapacidad de visualizar o manejar los órganos efectivamente. Cuando el cirujano decide que es más seguro convertir la cirugía laparoscópica a cirugía abierta, esto no es una complicación. Esta decisión significa buen juicio quirúrgico. Algunos factores que aumentan el riesgo de conversión a cirugía abierta, incluyen los antecedentes de cirugías abdominales previas que causan cicatrices densas, o el sangrado durante la intervención. La decisión de ejecutar un procedimiento abierto es una decisión de juicio realizada por su cirujano antes o durante la cirugía. La decisión de convertir a cualquier procedimiento abierto está basada estrictamente en la seguridad del paciente.

¿EXISTEN RIESGOS RELACIONADOS CON LA CIRUGÍA LAPAROSCÓPICA DE LA DIABETES?

Existen riesgos relacionados con cualquier clase de operación. La gran mayoría de los pacientes operados de diabetes por laparoscopia experimentan pocas o ninguna complicación, y rápidamente retornan a sus actividades normales. Es importante recordar que antes de sufrir cualquier tipo de cirugía (bien sea laparoscópica o abierta), usted debe preguntar a su cirujano a cerca de su experiencia y entrenamiento. Asumir los riesgos de la cirugía de la diabetes por laparoscopia debe compensar los riesgos de padecer complicaciones vasculares, cardiacas, renales u oftalmológicas derivados de la diabetes. Las complicaciones de la cirugía de la diabetes por laparoscopia son infrecuentes (menos del 5%), pero pueden incluir sangrado, infección herida, infección urinaria, neumonía, coágulos de sangre, embolia o problemas cardiorrespiratorios. La complicación más específica, pero infrecuente (menor al 2%), de esta cirugía es la fuga de contenido al abdomen a través de las nuevas uniones (anastomosis) creadas entre dos porciones del intestino delgado o entre el intestino delgado y el estómago, en el caso de haberse practicado técnicas de bypass. La mortalidad es menor del 1% pero puede darse, principalmente por embolismo pulmonar.

¿CUANTO PESO PUEDO PERDER Y A QUE RITMO?

Usted va a perder mucho peso, pero poco a poco, a lo largo de 1 año y medio o dos años. No debe tener prisa. No se precipite en querer adelgazar todo el sobrepeso rápidamente. Esto no sería bueno para su salud. Tampoco adelgazará mucho si su sobrepeso es poco. Experimentará como los primeros meses adelgaza más y posteriormente cada vez menos. No debe preocuparse, esto es una carrera de fondo que hay que ganar a largo plazo. Los seis primeros meses perderá rápidamente, del sexto al doce mes lentamente y del doce al diez y ocho mes muy lentamente. Al final podrá perder más del 75% de su sobrepeso. Incluso puede perder todo su sobrepeso llegando a alcanzar su peso ideal.

¿CÓMO CONTROLARÉ MI GLUCEMIA, MI AZUCAR EN LA SANGRE?

En los tres primeros meses habrá experimentado un descenso de la glucemia muy importante, normalizándose en la mayoría de los casos. Durante los siguientes meses deberá conseguir el control glucémico a largo plazo al mismo tiempo que estabiliza su peso.

¿QUÉ BENEFICIOS PUEDO OBTENER AL OPERARME DE DIABETES?

Una pequeña pérdida de peso conlleva cambios del metabolismo dentro del organismo que harán que en caso de padecerla se cure o mejore: su diabetes, se normalice el colesterol elevado, se cure la hipertensión arterial, desaparezca el síndrome de apnea sueño y muchos problemas respiratorios, los dolores articulares, etc. Todo ello supone una mejoría importante en su calidad de vida, entendida ésta como el aumento y la mayor satisfacción en la actividad física, laboral, psíquica, social y sexual, donde está plenamente implicada la autoestima personal y estética. Con el control de su glucemia disminuirán drásticamente la posibilidad de complicaciones vasculares, cardiacas, renales u oftalmológicas, lo que le va a dar una mejor calidad de vida y una mayor supervivencia.

¿LA CIRUGÍA LAPAROSÓPICA DE LA DIABETES ESTÁ INDICADA EN MI CASO?

Lo más probable es que si. No obstante, a través de una evaluación hecha por su médico personal o internista, y consultando un endocrinólogo y un cirujano general con entrenamiento en cirugía laparoscópica de la obesidad y el metabolismo, se puede determinar si esta cirugía es apropiada para usted. Debe pensar, que por el momento, no son muchos los cirujanos que pueden realizar estas intervenciones.