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Nuestra cirugía laparoscópica de la obesidad garantiza los mejores resultados:
Adelgazamiento, la salud y la calidad de vida de los obesos.
Entendemos resultados en mejora de la calidad de vida el aumento y la mayor satisfacción en la actividad física, laboral, psíquica, social y sexual, donde está plenamente implicada la autoestima personal y estética.
¿ Qué es la obesidad mórbida...?

Hablamos de obesidad mórbida cuando el peso alcanzado por el cúmulo de grasa es tal que entraña riesgo para la vida de la persona que lo sufre. En estas circunstancias al sobrepeso se asocian patologías como: Hipertensión arterial, diabetes, hipercolesterolemia, hiperuricemia, insuficiencia cardiaca, insuficiencia respiratoria, síndrome de Picwick, síndrome de sleep-apnea, insuficiencia venosa, varices, insuficiencia articular, artrosis, depresión, alteración de la autoestima, las relaciones sociales y sexuales, incluso algunos cánceres como el de mama, etc.

La obesidad se ha convertido en una enfermedad crónica que va a suponer una disminución evidente de la supervivencia y calidad de vida de los pacientes.

En términos matemáticos hablamos de obesidad mórbida cuando el índice de masa corporal (IMC) es superior a 40 kg/m2. También existe indicación de cirugía con IMC mayor a 35 con patologías asociadas. Para que nos hagamos una idea un paciente puede operarse de obesidad si pesa 30 kg más que su altura en centímetros – 100.

¿ Que ocurre después de la cirugía laparoscópica de la obesidad...?

La cirugía laparoscópica de la obesidad es una cirugía abdominal mayor y se puede sentir algo de dolor, nauseas y vómitos. La mayoría de los casos, no presentan ningún de esos síntomas, al estar controlados al máximo por la medicación. Una vez que se toleran los líquidos, los pacientes abandonan el hospital en uno o dos días.

La actividad depende de cómo se sienta el paciente. Los pacientes pueden retirarse los apósitos y bañarse al día siguiente de la cirugía. Se recomiendan ejercicios en la cama desde el momento que se despierta el paciente. Se aconseja caminar la primera semana postoperatoria. Durante la segunda semana se podrá pasear, realizar alguna actividad física como conducir, subir escaleras o levantar objetos livianos y realizar trabajos que no precisen esfuerzo físico. Probablemente serán capaces de regresar a sus actividades normales dentro de una semana si se trata de un trabajo sedentario, de oficina o control, o después de dos semanas si requiere pequeños esfuerzos de movilidad.

En general, la recuperación es progresiva. La presencia de fiebre, empeoramiento del dolor abdominal, distensión, nauseas y vómitos persistentes, o salida de líquido o pus por alguna de las heridas son indicaciones de que puede haber ocurrido alguna complicación. Usted debe contactar con su cirujano en estas circunstancias. Usted se pondrá en contacto con el cirujano a los 9 días aproximadamente después de la cirugía, al quitarse los puntos de la heridas, aún si su postoperatorio ha cursado sin problemas.

¿ Cuál es mi índice de masa corporal IMC ?

El índice de masa corporal se calcula mediante la fórmula:

IMC = Peso en Kg. / Altura en m. al cuadrado Ej: 120 / (1.65 x 1.65) = 44

Normal< 25 Sobrepeso: 25 – 26.9 Obesidad Leve: 27 – 29.9 Obesidad Moderada: 30 – 34.9 Obesidad Severa: 35 – 39.9 Obesidad Mórbida: 40 – 49.9 Superobesidad: 50 – 59.9 Super-superobesidad: >60

¿ Cuando debo pensar en operarme.. ?
¿ Cuando puedo regresar a trabajar... ?

Cuando se ha alcanzado una obesidad mórbida, los tratamientos dietéticos con o sin soporte de medicamentos o psicólogos, serán insuficientes. Entonces, solo la cirugía puede garantizar buenos resultados. La indicación de cirugía se hará, por tanto con IMC superior a 40 o IMC superior a 35 sufriendo además patologías asociadas a la obesidad.

 

La mayoría de los pacientes pueden volver a trabajar dentro de quince días después del procedimiento laparoscópico. Por supuesto, esto depende de la naturaleza de su empleo. Pacientes con trabajos administrativos o de escritorio usualmente vuelven en pocos días, mientras los que tienen trabajos manuales o que tienen que levantar objetos pesados pueden tardar más tiempo.

¿ Hay casos en los que la cirugía no se puede realizar por laparoscopia...?

A pesar de que se indique la laparoscopia y se inicie la intervención por esta vía, en un muy pequeño número de pacientes el método laparoscópico no es posible por la incapacidad de visualizar o manejar los órganos efectivamente. Cuando el cirujano decide que es más seguro convertir la cirugía laparoscópica a cirugía abierta, esto no es una complicación. Esta decisión significa buen juicio quirúrgico. Algunos factores que aumentan el riesgo de conversión a cirugía abierta, incluyen los antecedentes de cirugías abdominales previas que causan cicatrices densas, o el sangrado durante la intervención. La decisión de ejecutar un procedimiento abierto es una decisión de juicio realizada por su cirujano antes o durante la cirugía. La decisión de convertir a cualquier procedimiento abierto está basada estrictamente en la seguridad del paciente.

¿ Puedo operarme por laparoscopia, sin abrir el abdomen...?

Sí. En este momento, estamos capacitados y podemos realizar cualquier tipo de técnica antiobesidad por laparoscopia, siendo pioneros en la práctica del bypass biliopancreático sin gastrectomía y del bypass gastroileal. En la actualidad, ningún paciente de obesidad debería ser indicado para cirugía abierta. Dadas las múltiples ventajas y el menor riesgo de la cirugía laparoscópica todos los pacientes deberían operarse con cirugía laproscópica.

¿ En que consiste la cirugía laparoscópica de la obesidad...?

Consiste en practicar la técnica antiobesidad más adecuada a cada paciente, sin abrir el abdomen, trabajando a través de pequeños orificios (de 5 mm o 12 mm) por donde se introducen una cámara y el instrumental de disección, corte y sutura necesarios. Esto requiere una alta especialización técnica y tecnológica, de la cual no disponen todos los cirujanos ni todos los centros. Por ejemplo: Nosotros trabajamos con unas tijeras armónicas, capaces de cortar y coagular los vasos sanguíneos a un mismo tiempo. Los cortes en el intestino y el estomago y las nuevas uniones entre los intestinos y entre el intestino y el estómago las realizamos con máquinas de sutura mecánica. La visión es en alta definición y el recambio tecnológico es constante para ofrecer a nuestros pacientes el mejor modo de cirugía.

¿ Existen riesgos relacionados con la cirugía de la obesidad...?

En la actualidad, operarse con nosotros de obesidad o diabetes tiene el mismo, o menos riesgo que operarse de vesícula por laparoscopia.

 

Existen riesgos relacionados con cualquier clase de operación. La gran mayoría de los pacientes operados de obesidad mórbida por laparoscopia experimentan pocas o ninguna complicación, y rápidamente retornan a sus actividades normales. Es importante recordar que antes de sufrir cualquier tipo de cirugía (bien sea laparoscópica o abierta), usted debe preguntar a su cirujano a cerca de su experiencia y entrenamiento. Los riesgos de la cirugía de la obesidad mórbida o  de la cirugía de la diabetes por laparoscopia son mucho menores que los riesgos de dejar dicha condición sin tratamiento.

 

Las complicaciones de la cirugía de la obesidad mórbida por laparoscopia son infrecuentes (menos del 10%, en nuestras manos menos del 5%), pero pueden incluir sangrado, infección herida, infección urinaria, neumonía, coágulos de sangre, embolia o problemas cardiorrespiratorios. La complicación más específica, pero infrecuente (menor al 2%, en nuestras manos menos al 0,33%), de esta cirugía es la fuga de contenido al abdomen a través de las nuevas uniones (anastomosis) creadas entre dos porciones del intestino delgado o entre el intestino delgado y el estómago. La mortalidad es menor del 1% pero puede darse.

¿ Qué ventajas tiene la cirugía laparoscópica de la obesidad...?

Al hacerse heridas mínimas, sin seccionar ningún músculo ni aponeurosis, el dolor es mucho menor, prácticamente inexistente. En consecuencia, la movilización es mayor, mejorando el estado general y de ánimo del paciente, evitando trombosis y embolias, la dinámica respiratoria es mejor, evitando neumonías y complicaciones respiratorias, etc. Todo ello hace que la recuperación sea más rápida. Al ser las incisiones tan pequeñas, la posibilidad de infección casi no existe y las eventraciones, o lo que es lo mismo, las hernias en la herida operatoria, las cuales pueden superar la 40% en la cirugía abierta, desaparecen en la cirugía laparoscópica. El trato delicado del intestino, mediante pequeñas pinzas, sin agarrarlo con la mano, hace que recupere su movilidad antes, por lo que la ingesta es más precoz y los alimentos se toleran mejor.

 

MENOS DOLOR. MENOS COMPLICACIONES TROMBOEMBÓLICAS. MENOS COMPLICACIONES PULMONARES. MENOS INFECCIONES DE HERIDA. MENOS EVENTRACIONES. MENOS CICATRICES. MEJOR RESULTADO ESTÉTICO. MENOS ADHERENCIAS. MEJOR TOLERANCIA DE ALIMENTOS. MEJOR RECUPERACIÓN.

¿ Cuánto peso puedo perder y a qué ritmo...?

Usted va a perder mucho peso, pero poco a poco, a lo largo de 1 año y medio o dos años. No debe tener prisa. No se precipite en querer adelgazar todo el sobrepeso rápidamente. Esto no sería bueno para su salud.

 

Experimentará como los primeros meses adelgaza más y posteriormente cada vez menos. No debe preocuparse, esto es una carrera de fondo que hay que ganar a largo plazo. Los seis primeros meses perderá rápidamente, del sexto al doce mes lentamente y del doce al diez y ocho mes muy lentamente. Al final podrá perder más del 75% de su sobrepeso. Incluso puede perder todo su sobrepeso llegando a alcanzar su peso ideal.

¿ Qué técnicas podemos realizar por laparoscopia para tratar la obesidad..?

En la actualidad, estamos capacitados para realizar cualquier técnica por laparoscopia. Todas las hemos realizado en alguna ocasión y tenemos una experiencia muy importante en técnicas derivativas especialmente con el bypass biliopancreático sin quitar el estómago y el bypass gastroileal, de las que somos pioneros en el mundo. Poder realizar las técnicas más difíciles nos acredita para realizar cualquier otra más sencilla. Por ello, podemos ofrecer a nuestros pacientes la intervención más adecuada en cada caso, aunque nuestra tendencia sea practicar técnicas de bypass por considerarlas más eficaces, ya que con ellas se consigue mayor adelgazamiento, manteniéndolo a largo plazo y comiendo nromalmente.

 

A continuación describimos brevemente las técnicas más conocidas.

 

Sobre la cirugía de la Obesidad:

 

Las intervenciones de cirugía de la obesidad se dividen desde un punto de vista técnico en simples y complejas dependiendo de la dificultad para realizarlas y desde un punto de vista funcional en restrictivas, cuya acción depende de no permitir comer al paciente; malabsortivas, cuya principal acción consiste en no absorber parte de lo que se come y mixtas en las que disminuye la posibilidad de comer y se deja de absorber una pequeña parte de alimentos. Todas las técnicas restrictivas son simples. Las técnicas mixtas y malabsortivas son complejas. Las técnicas complejas suponen derivaciones de estómago e intestino y uniones, lo que los cirujanos llaman anastomosis, entre estómago e intestino.

 

Técnicas de cirugía antiobesidad:

 

Técnicas simples y restrictivas:

 

Balón intragástrico: No es una intervención quirúrgica, se coloca por endoscopio a través de la boca o tragado mediante control radiológico. No obstante, puede requerir anestesia general. Consiste en introducir un balón en el estómago para que ocupe un espacio de 250 a más de 700 cc, de este modo disminuye las posibilidades de comer y aumenta la saciedad. El balón se puede tener un periodo máximo de 6 meses, algunos un año. Posteriormente se debe retirar endoscópicamente. Puede ponerse en más ocasiones. Mientras se lleva colocado se debe seguir un régimen para garantizar que se adelgace.

 

Inconveniente: Cuando se retira se pierde su efecto al quedar el estómago libre, puede volverse a comer y por consiguiente se vuelve a engordar. Por regla general el estómago en este tiempo se ha hecho más grande. El éxito del adelgazamiento depende del esfuerzo del paciente que debe mantener para el resto de su vida.

 

Método POSE (Primary Obesity Surgery Endoscopic) y método APOLO:

 

Se realiza por endoscopia bajo anestesia general.

 

Consiste en realizar unos pliegues en el interior del estómago con la pretensión de reducir su capacidad y que de ese modo comamos menos, al ayudarnos a seguir una dieta mejor. El alta se da en unas horas.

 

Inconvenientes: A pesar de que es una técnica endoscópica el dispositivo que se introduce por la boca es grueso y no está exento de riesgo. Su mayor problema es que la reducción de estómago que se consigue es poca y el resultado depende mucho de la adhesión a la dieta y el seguimiento del paciente.

Método POSE-L (Primary Obesity Surgery Endo-Laparoscopic) perfeccionamiento de la plicatura gástrica:

 

Es un concepto nuevo, se realiza mediante laparoscopia y endoscopia combinadas bajo anestesia general. Consiste en plegar el estómago suturando su pared exterior y controlando su reducción interior mediante endoscopia. Al suturar la musculatura la reducción es mucho mayor y la resistencia de los tejidos garantiza mejor su permanencia. El alta se da en unas horas, en nuestro caso al intervenir por la tarde se pasa una noche en la clínica. Es la intervención quirúrgica más barata.

 

Inconvenientes: La reducción es importante por lo que hay que estar unos días a líquidos adaptándose y posteriormente se come realmente poco. A largo plazo hay tener buenos hábitos dietéticos.

 

Banda gástrica: Consiste en colocar un cinturón en la parte superior del estómago apretándolo hasta dejar un paso a través de él muy estrecho (estoma). De este modo, queda un estómago superior muy pequeño que admite muy poca comida y produce saciedad precoz. Si se come más de lo que cabe en el estómago superior o se toma comida de diámetro superior al paso estrechado por el cinturón se vomita. El cinturón puede apretarse o aflojarse en dependencia de las necesidades. Se deben cambiar los hábitos de comida de por vida. No se puede comer normalmente.

 

Inconveniente: Si no se cambian los hábitos en la ingesta, se termina dilatando el estómago superior y la comunicación entre estómagos y se vuelve a engordar. Puede engañarse a la intervención tomando líquidos con muchas calorías, como la nata, los helados o el chocolate, los cuales pueden pasar fácilmente por el estoma. Si esto sucede se vuelve a engordar. El éxito del adelgazamiento depende del esfuerzo del paciente que debe mantener para el resto de su vida. Además la banda no es inocua al dejarla de por vida rodeando el estómago. Cada vez se hace menos esta intervención.

 

Gastroplastia vertical: Consiste en realizar un tabique vertical en el estómago de modo que la comida entre primero a una bolsa gástrica pequeña, la cual se distiende con muy poca comida, impide que se coma más y se produce saciedad precoz. Dicha bolsa desemboca en el resto del estómago a través de una comunicación estrecha, por la que no pasa cualquier tipo de alimento. Se deben cambiar los hábitos de comida de por vida. Si se comen alimentos mal masticados, fibrosos o mayores que la comunicación entre las dos partes del estómago se impactan y se vomita.

 

Inconveniente: Si no se cambian los hábitos en la ingesta, se termina dilatando la bolsa gástrica y la comunicación entre estómagos y se vuelve a engordar. Puede engañarse a la intervención tomando líquidos con muchas calorías, como la nata, los helados o el chocolate, los cuales pueden pasar fácilmente por el estoma. Si esto sucede se vuelve a engordar. El éxito del adelgazamiento depende del esfuerzo del paciente que debe mantener para el resto de su vida. Esta técnica está actualmente en desuso.

 

Manga gástrica o gastrectomía vertical: Consiste en quitar gran parte del estómago para crear un tubo gástrico muy estrecho que comunique el esófago y el duodeno. No requiere material extraño como la banda gástrica; pero es una técnica no reversible, al necesitar quitar parte del estómago. Como todas las técnicas restrictivas precisa esfuerzo por parte del paciente consistente en un cambio de hábitos de ingesta para toda la vida. Si fracasa se puede reoperar para realizar una técnica compleja como el bypass gástrico o el bypass biliopancreático. De las técnicas restrictivas es la que más de moda está en el mundo, sobre todo en Estados Unidos. Puede que actualmente sea la técnica restrictiva con más sentido para realizar y está creciendo su uso.

Está muy bien indicada en adolescentes.

 

Inconvenientes: No se conocen resultados a largo plazo. Los resultados empeoran con el paso del tiempo. Si no se mantiene la dieta y las pautas de alimentación el estómago aumenta de tamaño y se vuelva a engordar. Requiere un esfuerzo muy importante por parte del paciente.

 

Técnica compleja mixta.

 

Bypass gástrico en Y de Roux: Consiste en la realización de una bolsa gástrica muy pequeña, similar a la de la gastroplastia vertical; pero separada por completo del resto del estómago. Esta desemboca en un asa de intestino delgado que previamente se ha seccionado a una medida determinada por el cirujano. El resto de estómago por el que no pasa la comida, el derivado, el que ha sido “bypaseado” continúa con el duodeno y el intestino retirado del tránsito de la comida hasta comunicarse con el otro intestino. Tenemos tres porciones de intestino diferenciadas: El intestino por el que pasa la comida (intestino alimentario), el intestino por el que pasa el jugo gástrico, el jugo pancreático y la bilis (intestino biliar) y el intestino común en el que se junta la comida y los jugos y se realiza la digestión completa. Esta intervención une la restricción de la gastroplastia vertical a una pequeña disminución de absorción de alimentos, lo que garantiza mejor la pérdida de peso. El paciente tiene que poner menos de su parte; pero no puede comer libremente. Esta intervención también se puede engañar.

 

Inconvenientes: La comida no pasa por el duodeno ni por la primera porción de yeyuno por lo que está disminuida la absorción de hierro, calcio y algunas vitaminas. Se precisa tomar vitaminas y en ocasiones hierro y calcio. Se precisan más controles.

 

Bypass gástrico con una anastomosis o BAGUA: Es una variante del bypass gástrico clásico. Consiste en la realización de una bolsa gástrica pequeña y una derivación de la comida desde dicha bolsa a un asa de intestino lejana al duodeno y primera porción de yeyuno. No precisa de sección ni anastomosis intestinal. Solo confección de la bolsa y anastomosis de estómago a intestino, lo que la convierte en una intervención más fácil. Posee las mismas ventajas e inconvenientes del bypass.

 

Técnicas complejas malabsortivas.

 

Bypass gastroileal: Es una intervención entre el bypass biliopancreático y el bypass de una anastomosis.

 

Consiste en la realización de una bolsa gástrica amplia, con capacidad adecuada para comer bien, seccionando el estómago horizontalmente y sin quitar el estómago distal. La bolsa desemboca en un asa de intestino delgado que previamente se ha medido desde el ciego, dando a cada paciente la longitud necesaria. Se deriva mucho más intestino que en el bypass gástrico y la porción de intestino por la que pasa la comida también es menor, por lo que adelgazamos más y mantenemos el adelgazamiento mucho mejor.

 

El paciente puede comer normal y todo tipo de alimentos pero no absorbe parte de lo que ingiere, por lo que adelgaza. Da una gran calidad de vida respecto a la ingesta y requiere muy poco esfuerzo por parte del paciente.

 

Es la intervención quirúrgica más rápida para tratar la obesidad y la diabetes (30 minutos) y posiblemente con menos riesgo.

 

Inconvenientes: Como en el bypass gástrico la comida no pasa por el duodeno ni por la primera porción de yeyuno por lo que está disminuida la absorción de hierro y calcio. La absorción de vitaminas liposolubles está disminuida. Se precisa tomar vitaminas y con frecuencia calcio, en ocasiones hierro.

 

Bypass biliopancreático o derivación biliopancreática clásica: Consiste en la realización de una bolsa gástrica amplia, con capacidad adecuada para comer bien, seccionando el estómago horizontalmente y quitando el estómago distal. La bolsa desemboca en un asa de intestino delgado que previamente se ha seccionado a una medida determinada por el cirujano. Se deriva mucho más intestino que en el bypass gástrico y la porción de intestino por la que pasa la comida también es menor. Tenemos tres porciones de intestino diferenciadas: El intestino alimentario corto, el intestino biliar largo y el intestino común muy corto. El paciente puede comer normal y todo tipo de alimentos pero no absorbe gran parte de lo que ingiere por lo que adelgaza. Da una gran calidad de vida respecto a la ingesta y requiere muy poco esfuerzo por parte del paciente.

 

Inconveniente: Como en el bypass gástrico la comida no pasa por el duodeno ni por la primera porción de yeyuno por lo que está disminuida la absorción de hierro y calcio. La absorción de vitaminas liposolubles está disminuida. Se precisa tomar vitaminas y con frecuencia calcio, en ocasiones hierro. Se precisan más controles. Precisa quitar una porción importante de estómago. Está quedando en desuso al existir ventajas en el bypass biliopancreático sin gastrectomía, sin quitar el estómago, que poco a poco la sustituye y va aumentando su uso.

 

Bypass biliopancreático sin gastrectomía (sin quitar el estómago): Similar al anterior; pero sin quitar el estómago, lo que la hace mucho menos agresiva para el paciente, más corta en tiempo operatorio, de mejor recuperación y con menos complicaciones. Al quedar el estómago en su sitio es fácilmente reversible si fuera necesario. Muy buena calidad de vida con ingesta normal y adelgazamiento muy importante. Actualmente, preferimos el bypass gastroileal al conseguir el mismo adelgazamiento absorbiendo mejor las vitaminas y haciendo menos deposiciones.

Cruce duodenal: Es otra variante del bypass biliopancreático clásico. En esta el estómago se quita verticalmente, como en la manga gástrica, y se mantiene el píloro y una mínima porción de duodeno.

 

Inconveniente: Difícil realización, además de las del bypass biliopancreático clásico.

 

Todas las técnicas se pueden realizar por laparoscopia. Las restrictivas requieren esfuerzo por parte del paciente y mayor posibilidad de volver a engordar. Las malabsortivas no requieren tanta colaboración por parte del paciente, el adelgazamiento es mayor pero las posibilidades de malnutrición también. Todas las técnicas pueden producir malnutrición y precisan controles médicos.

 

Actualmente, podemos realizar todas por un orificio o único puerto, lo que aporta principalmente ventajas estéticas, pero ninguna de seguridad ni tiempo operatorio.

¿ Qué beneficios puedo obtener al operarme de obesidad...?

Todos los beneficios son derivados del adelgazamiento. La pérdida de peso conlleva cambios del metabolismo dentro del organismo que harán que en caso de padecerla se cure o mejore: su diabetes, se normalice el colesterol elevado, se cure la hipertensión arterial, desaparezca el síndrome de apnea sueño y muchos problemas respiratorios, los dolores articulares, etc. Todo ello supone una mejoría importante en su calidad de vida, entendida ésta como el aumento y la mayor satisfacción en la actividad física, laboral, psíquica, social y sexual, donde está plenamente implicada la autoestima personal y estética. Sus limitaciones de movilidad y relación desaparecerán. Dejará de sentirse observado, dejará de oír comentarios sobre su obesidad. Ya no tendrá que tener en cuenta donde o como se sienta, ni en qué lugares o establecimientos puede estar cómodamente o va ser bien acogido. Si viaja en avión podrá ocupar un asiento normalmente, podrá bajar la bandeja de la comida o podrá ir al baño, por ejemplo.

 

A pesar de que el objetivo principal de la cirugía de la obesidad es mejorar la salud y con ello la supervivencia, el adelgazamiento le va a proporcionar también ciertas condiciones estéticas que pueden ser interesantes, aunque precise, según el paciente, alguna cirugía para remodelar su piel.

 

En definitiva usted va a ser más feliz.

¿ Con el tiempo puedo necesitar otro tipo de cirugía...?

Cuando haya dejado de adelgazar y estabilizado su peso, aproximadamente a los dos años, puede que le quede piel sobrante en algunas partes de su cuerpo, principalmente en el abdomen. Es a partir de ese momento cuando se debe plantear una dermolipectomía abdominal, de brazos, de piernas, o algún otro tipo de liposucción o plastia menor. En el caso de las mujeres, dependiendo de sus exigencias estéticas, pueden precisar modelar el pecho. De cualquier modo, estos son aspectos secundarios, ya que lo que se pretende con la cirugía de la obesidad es ganar salud.

¿ La cirugía de la obesidad está indicada en mi caso...?

Lo más probable es que si. No obstante, a través de una evaluación hecha por su médico personal, endocrinólogo, psiquiatra, internista o cirujano plástico, y consultando un cirujano general con entrenamiento en cirugía laparoscópica de la obesidad, se puede determinar si esta cirugía es apropiada para usted. Debe pensar, que por el momento, no son muchos los cirujanos que pueden realizar estas intervenciones con la máxima seguridad.

¿ Qué técnicas pueden garantizar mejor el adelgazamiento a largo plazo...?

Las intervenciones que mejores resultados ofrecen a largo plazo son las del grupo del bypass gástrico, el bypass gastroileal y del bypass biliopancreático, todas las podemos realizar por laparoscopia y también por un orificio o único puerto. Muy pocos cirujanos realizan el bypass biliopancreático por laparoscopia. El Dr. Resa es el cirujano del mundo que más bypass gastroileal ha realizado por laparoscopia y el que más bypass gastroileales y biliopancreáticos ha realizado por un orificio o único puerto, experiencia que ha presentado en congresos nacionales e internacionales. Otras técnicas también pueden dar buenos resultados; pero requieren mayor compromiso y esfuerzo por parte del paciente ya que debe cambiar sus hábitos dietéticos y de ejercicio. En estos momentos, para nosotros, la técnica que consigue mejor adelgazamiento, es más fácil, más segura y de mejor recuperación es el bypass gastroileal.

¿ Cómo es el proceso de una operación laparoscópica para la obesidad y/o diabetes...?

Las pruebas preoperatorias se habrán realizado con antelación al ingreso. Si se precisase repetir alguna o más exámenes se podrían realizar las horas previas a la operación.

 

Desde el día en que indiquemos la cirugía y solicitemos las pruebas preoperatorios iniciarán una preparación respiratoria mediante unos ejercicios y un pequeño instrumento para inspirar con fuerza y mejorar la capacidad pulmonar y la dinámica respiratoria.

 

Unos días antes a la intervención tomará dieta líquida. El día previo a la cirugía, a partir de las doce de la noche no podrá tomar nada por boca si la operación va a ser a la mañana siguiente. Si la intervención es por la tarde, lo más frecuente, podrá desayunar líquidos hasta las 10 de la mañana. Debe bañarse la mañana de la cirugía.

 

Si toma alguna medicación diariamente, el cirujano le indicará si debe tomarla la mañana de la cirugía con un pequeño sorbo de agua. Si usted toma aspirina, antiagregantes o medicación para artritis, deberá suspender estas drogas antes de la cirugía, el cirujano o un anestesista le informará de la pauta a seguir mediante una llamada la semana anterior a la cirugía. El día de la operación permanecerá en ayunas, como se ha indicado anteriormente. Se ingresa unas horas antes de la cirugía para preparación, en una habitación para alojar al paciente y un acompañante.

 

La cirugía durará unos 30 minutos. Todas las operaciones por un orificio o único puerto son más largas. Por regla general, nuestras operaciones duran en torno a 30 minutos, siendo más largas si el paciente ha sido operado previamente y tiene adherencias, si se asocia a otra operación o existen circunstancias especiales. No obstante, la preparación anestésica y quirúrgica en el quirófano y la salida del paciente del quirófano lleva su tiempo, por lo que para los acompañantes la cirugía será larga, aunque el tiempo real de acto operatorio sea corto. La primera noche postoperatoria se pasará en la Unidad de Cuidados Intensivos, solo si es preciso. Actualmente, esto se da muy pocas veces y solo por circunstancias especiales del paciente, por lo que podemos decir que no existe ingreso en UCI. Si se ha realizado la preparación respiratoria correctamente y no se necesita soporte respiratorio, el paciente podrá ser trasladado a su habitación después de una vigilancia de dos horas. En las primeras 12 horas postoperatorias se iniciará la movilización en la cama, en el sillón y caminando. Antes de las 24 horas de postoperatorio se iniciará la ingesta con líquidos. Si tolera los líquidos, se dará el alta en menos de 48h desde la cirugía, con indicaciones precisas de cómo debe ser la ingesta en el domicilio, de la medicación que debe tomar y cuándo volverá a revisión.

 

Durante el ingreso estará atendida por los cirujanos y todo el equipo (Secretaria, Nutricionista, Internista, Psiquiatra, Anestesista, Hematólogo, etc.) constantemente, tanto en persona como telefónicamente. Usted y sus familiares dispondrán del teléfono del cirujano para manifestarle cualquier duda o inquietud. Los puntos se retirarán en la consulta, a los 9 días de la cirugía, o en su médico de cabecera, si queremos evitar el traslado a Zaragoza.

 

Las revisiones serán, a los 9 días, al mes, a los tres meses y cada tres meses durante el primer año y cada seis meses durante el segundo. En las sucesivas vistas se realizarán controles analíticos, consejos nutricionales, se recomendarán ejercicios y cuidados de la piel para que se adapte al adelgazamiento y no sobre. En este tiempo habrá perdido, poco a poco, todo lo que deba perder y será el momento de indicar técnicas de cirugía plástica con el fin de eliminar la piel sobrante, si la hubiera. Al principio adelgazará rápidamente, después más despacio, hasta estabilizarse.